miércoles, 1 de enero de 2014

A los egresados de Actuación del décimo. Ciclo-A de la escuela nacional superior de arte dramático del perú, en la Ceremonia de su graduación
Con mi eterno recuerdo agradecido
por haberme designado su padrino.
ernesto ráez mendiola
Importante aclaración preliminar: Como comprenderán, es imposible sintetizar en unas cuantas líneas lo que es un ser humano. Las que leerán a continuación son una ínfima expresión de cómo los recordaré. Todos tienen su propio casillero en mi almario. Allí viven un eterno presente y de allí los sacaré de vez en cuando con ternura y una fe sin fondo en su capacidad para crearse y crear: ser mejores cada día y hacer un mejor teatro en cada nueva obra en la que participen.
A:
Claudia Andrea Aguilar sobrevilla, esforzada y eficiente en su actuación, precisa e inteligente.
Johann Harold Ariel allpas Alvarado, de expresión seria y preocupada de persona incapaz de perder los papeles, salvo aquel día, ¿recuerdas?.
Junior Joseph Benavente Izaguirre, vehemente, creativo, investigador y sobre todo tenaz, sin bajar la guardia hasta conseguir lo que quiere.
Narayana visnu campos cherre, capaz de enamorarse de la comedia italiana con la solicitud y apasionamiento de los héroes y dioses de la mitología de la India con los que decidieron sus padres fuera nombrado.
Allipsis kuska Fabián rojas, descubrió en el camino que es un  torrente apasionado como los ríos de su hermosa tierra y que hará mucho cuando se enrumbé como ellos en un disciplinado cauce.
Jorge luis flores López, tímido y excesivo con su delicada identidad en un principio, finalmente ha comenzado a acercarse a sí mismo. Su padre fue mi alumno hace 48 años y lo estimo mucho, todavía.
María mía Michelena polo, siempre Michelena, aunque sin decidirse a ser María o Mía. Tal vez porque no definía que “Polo ser”. Mis alumnos del cuarto ciclo aprendieron a quererla y sospecho que ella también va aprendiendo a querer a los demás.
Mehida monzón Aguilar, me honró con su amor filial y la adopté. Mishkiñahui sonqosua, también a ella le robaron el corazón un día. Pero supo elevarse, aunque parece que todavía no ha reparado que ya es otra como actriz y como persona.
Antonia Isabel moreno Amorós, los pasillos de la ENSAD extrañarán sus arranques temperamentales y su contagiosa alegría. Me brindó su amistad y su confianza. Excelente alumna, ojalá que los pasillos vitales sepan de su alegría. Si se lo propone, puede convertirse en una muy buena comediante.
Luisa alejandrina puente Altamirano, por mucho tiempo miope de sus posibilidades, ha aprendido a mirar en el espejo a la persona que todos vemos. Si logra encender todo el fuego que porta será un incendio.
Ana liz pumahuacre huamaní, si la poesía tuviera una figura sería la suya. Pero, cuidado, es un Puma Wamani, dios todopoderoso que, si bien puede agigantar a quien lo lleva, también puede destruirlo. Lo bueno es que todo depende de ella.
Eduardo enrique ramos López, fluctuante entre el esfuerzo concentrado en su crecimiento y el desgano que asoma traidor a sus empeños. Sólo necesita aferrarse a las mejores armas que ya tiene y perfeccionarlas, sin descomponerse.
Silvia Joanna ternero jesusi, su nombre todo parece que contara su ser, de mirada tierna y profunda, algo triste tal vez, hay una fuerza amable que invita a confiar en ella. La luz brillará en sus manos al final del camino.
Alfonso miguel torres vidal, simpatiquísimo, amable, hecho para amar al mundo sin distinción de clases. Pero, las sonrisas se apagan con el tiempo cuando no se renuevan las causas que las motivan. Tiene toda la vida para lograrlo y sé que lo hará.
Maricarmen Velásquez Zavaleta, cajamarquina indiscutible, alumna de excelente rendimiento, actriz vehemente, de exultante corazón. Tratándola descubrí porque Atahualpa ofreció en Cajamarca un cuarto lleno de oro. Aunque “Meri” no había nacido en esos tiempos intuyó que algún día habría un alma que podría aportarlo.
La Cabaña, 20 de diciembre de 2013

 Promoción de Actuación ENSAD 2013

La vida es un ovillo sin extremo que se va desenredando a nuestro ritmo personal. No se impone de afuera sino emerge de adentro, de lo más hondo de nosotros mismos. Como la hoja que reverdece al sol por la clorofila que porta, en la vida nos afirmamos por la magnitud de la energía puesta en nuestros empeños. En la vida somos lo que queremos desde nosotros mismos o nos quedamos. Como el Peer Gynt, de Ibsen que, pudiendo serlo todo, tuvo que ser fundido nuevamente por el herrero divino porque, como todo ser humano que no se realiza, fue finalmente un desperdicio del maravilloso milagro de vivir.
Pero, ¿qué es realizarse en esta vida? ¿Triunfar? ¿Ser alguien? ¿Conseguir lo soñado? ¿Ha sido para ustedes realizarse cumplir en estos años de estudio con las tareas? ¿Sacar de 11 a 18 para gritar alegres “¡ya aprobé!”? Sin reparar que el 11 me iguala con los mediocres o me está diciendo cuan poco me he esforzado y que soy apenas más que malo? En buena cuenta, me pregunto ¿Si con 11 apruebo, me he realizado? Y en el extremo mismo de este instante piensan ingenuos que estar graduándose es estar realizados? ¿Yo mismo con mis 77 años de supervivencia puedo afirmar fatuamente que lo estoy?... Si hubiera frente a mí una cadena de montañas a cuyo eco llegaran mis preguntas, tengan la plena seguridad que con geológica sabiduría devolverían un reiterado No, no, no, no… Porque realizarse es destino y destino no es final, destino es el camino, es la suma de todo lo vivido. Hasta el momento inexorable del mutis hacia el recuerdo transitorio antes  del olvido total, antes del gran silencio, la vida es suma de hitos ilusorios que momentáneamente nos alegran para devolvernos con el nuevo amanecer a la rutina… que es el vivir: comer, dormir, digerir, respirar y estar atentos a un incesante latir, timbrada natural del teléfono vital siempre atento a nuestras ansias.
Esta ceremonia de llegada, mis queridos alumnos-amigos, igualmente lo es de partida. Cachimbos de la alcanzada autonomía, son tan ingresantes a la vida profesional como los cachimbos que ingresarán a la ENSAD. Sólo que, a diferencia de ellos, ya no tendrán maestros exigentes que les pidan la tarea para una fecha exacta, ni nadie les mandará leer libro alguno o les dejará ejercicios de movimiento o respiración. No habrá a quien echarle la culpa de nada. Exactamente como el día en que nacieron están cortándoles el cordón umbilical, igual que aquel día en que de espaldas a papá y mamá decidieron hacer lo que les venía en gana gozando, al fin, de plena libertad… para quedar atados como esclavos a sus propios deseos.  Desde hoy son libérrimos profesionales. Y para siempre responsables de lo que logren con ello. A nadie le importará si siguen o no entrenándose… a nadie. A nadie le importará si vuelven actuar o no… Pero, mentira es que estén solos, los acompañará siempre su fiel corazón que se esforzará hasta el último instante en latir para alentarlos.
En los momentos más alegres y en los más tristes, cuando caminen por las calles ahogados por el amor perdido, o los embargue la angustia de la soledad, cuando les pese la indiferencia en la que sobrevive el teatro en el Perú, descuelguen el teléfono cordial y digan Aló, la vida! Nunca he sabido, en verdad, quien responde al extremo de la línea, sólo sé que nunca deja de haber una respuesta franca, sana, alentadora, reconstructiva, optimista, aunque surja regada por lágrimas. Puede ser la respuesta de Dios o simplemente de la Gran Energía Universal o tal vez de aquellos que nos amaron y nos llevan aun en su memoria. No lo sé.
Posiblemente sea lo mejor de nosotros respondiéndonos a nosotros mismos. De lo que estoy seguro y puedo dar testimonio es que siempre responde al comenzar: “recuerda que me has podido llamar porque estás vivo. Luego, todavía eres poseedor del mayor tesoro. No eres, pues, un infeliz. Alégrate de vivir. Si me has llamado para no sufrir, te has equivocado, no soy un analgésico. Soy como debo ser, llena de problemas por resolver. No soy la solución, soy el desafío. No soy la paz soy el combate que conquista la paz. Soy ese tejido que vienes hilvanando para vestirte de solidaridad con tu sino de ser humano único e irrepetible”.
Esta noche de embriaguez juvenil matizada de risas y de amores furtivos una fuerza mayor los estará mirando y el amplio espacio del mundo los estará esperando. Titilante en el fondo de ustedes iluminando su paisaje interior estará la luz buena encendida con esta graduación, aliméntenla para que aumente su fulgor, el teatro peruano lo necesita, no tiene  a nadie a quien recurrir que no sea a ustedes. Están en el andén y el tren se acerca. Prontos ya a dejar esta estación, entiendo que no sepan qué encontrarán en la próxima parada… Pero, no importa, una existencia sin misterios, no es digna de vivirse… Lo que importa es que saben que se llevan a ustedes mismos y que en ustedes mismos está lo que en la nueva estación han de lograr. Estoy seguro que todo les irá bien. Y cuando, como es propio, aparezcan las sombras, las penas, la indiferencia, el fracaso. Respiren hondo, signo de que están vivos y descuelguen seguros el teléfono del corazón y reclamen plenos de esperanza Aló, la vida! De algún punto insondable del universo alguien les responderá… No sé quién… Tal vez, yo, como en nuestras conversaciones en los pasillos de la escuela o en la cafetería, como en nuestras clases en las aulas, como en esta noche de felicidad en que me han honrado con este padrinazgo por el profundo amor que por ustedes siento, con todas mis esperanzas. 



1 comentario:

Roberto Anibal Bedoya Petrovich dijo...

Me auno a tus felicitaciones Ernesto porque -como dicen las escrituras- "muchos son los llamados y pocos los escogidos" y estos pocos escogidos han sido llamados a seguir promoviendo ese arte que nos apasiona. Aun sin conocerlos comparto su alegría por la "graduación" y a través de este espacio enviarles un cálido abrazo a estos nuevos colegas teatrales.